Causas del mal aliento

Causas del mal aliento

Si estás aquí, debe ser porque estás interesado en conocer las causas de la halitosis. En ese caso, estás en el lugar indicado, porque contamos con toda la información que necesitas acerca de las diferentes causas que pueden dar lugar al mal aliento. ¡Vamos allá!

¿A qué se debe el mal aliento?

El mal aliento se puede deber a una infinidad de razones, que se suelen separar dependiendo de la parte de donde proceda la halitosis. Así, se suele distinguir entre el mal aliento que procede de la boca, y el que procede del estómago, aunque puede proceder también del aparato respiratorio.

Ambos tipos pueden presentar causas nada preocupantes o más graves, así que, si padeces de mal aliento y después de un tiempo aplicando los remedios que encontrarás en esta página no consigues solucionarlo, debes visitar a tu médico de confianza.

A continuación, paso a relatarte brevemente las distintas causas de la halitosis bucal, y después enumeraré y describiré brevemente las de la halitosis estomacal.

Si el mal aliento procede de la boca

En los casos en los que la halitosis procede de la boca, que son con diferencia los más frecuentes, las causas son distintas. La buena noticia es que, si este es tu tipo de halitosis, es más sencillo que logres mejorarla.

Causa 1: Falta de saliva tras la noche

El mal aliento matutino es el más común dentro de los tipos de mal aliento que proceden de la boca. Durante la noche, las enzimas que contiene la saliva siguen actuando sobre los restos de comida que quedan en la boca.

Pero ocurre que, en este tiempo, las reservas de saliva bajan, así que la incorporación de los residuos al resto del aparato digestivo no se produce como durante el día, cuando secretamos saliva constantemente.

Esto es lo que ocasiona que, incluso cuando tenemos una higiene bucal excelente, podamos tener mal aliento al levantarnos por la mañana. No te preocupes, porque con utilizar un colutorio según salgas de la cama y con seguir tu rutina de higiene tras el desayuno, ayudarás a mejorarlo.

Causa 2: Restos de comida

Cuando comemos, pequeños restos de comida se quedan en la boca y no llegan a formar parte del bolo alimenticio. Sin embargo, como te he explicado más arriba, la saliva sigue actuando para empezar a descomponer los alimentos, lo que hace que la naturaleza química de los alimentos varíe y se produzca ese olor desagradable.

Lo más llamativo de este caso es que la gente suele pensar que los restos de comida se quedan solamente entre los dientes, pero la realidad es que, aunque no lo veamos, se quedan también en las encías, la parte interior de las mejillas y, sobre todo, la superficie de la lengua.

Eso es lo que hace tan importante el cepillado de estas zonas, y no solamente de los dientes, especialmente de los que se ven al sonreír. La higiene bucal debe llegar a todos los rincones, así que es importante utilizar cepillo, seda dental y colutorio, para prevenir la halitosis.

Si el mal aliento procede de la boca

Causa 3: Ciertos alimentos

Todo el mundo sabe que ciertos alimentos pueden dejar peor sabor de boca y peor aliento, en comparación con otros. Pues bien, además del ajo y la cebolla crudos, resulta que también afectan a nuestro aliento el café, el alcohol y otras sustancias como el tabaco.

Por ello es recomendable que se extreme la higiene en los casos en los que se consuman estos alimentos o sustancias, y que se preste cuidado a la protección del esmalte y las encías, donde siguen quedándose restos de comida.

Si tienes que salir a una comida donde se sirven estos alimentos y has olvidado tu cepillo de dientes, no te preocupes: puedes comer una manzana o llevar siempre contigo un kit de emergencia con semillas de cardamomo y anís que puedas masticar tras la comida.

De esta manera, podrás ayudar a mejorar el mal aliento de la boca cuando viene producido por este tipo de alimentos.

Causa 4: Utilizar un cepillo de dientes durante demasiado tiempo

Mucha gente se olvida de que los instrumentos que utilizamos diariamente para limpiarnos a nosotros mismos, e incluso los que utilizamos para limpiar nuestras casas, contienen ellos mismos bacterias.

En el caso de los cepillos de dientes no iba a ser menos, y lo cierto es que, de hecho, son uno de los instrumentos que más bacterias contienen por centímetro cuadrado. Por eso es recomendable cambiar de cepillo de dientes cada dos o tres meses.

Si estás preocupado por la ingente cantidad de residuo plástico que esto puede generar a lo largo de tu vida, quizá te interese saber que existen cepillos biodegradables, como los que están hechos de bambú.

Causa 5: Infecciones en la boca o la garganta

Esta causa ya es más seria y requiere para su solución de medidas de otro tipo a las que te he venido detallando. Desde una muela picada hasta una laringitis, pasando por una úlcera en el esófago e, incluso, afecciones del aparato respiratorio como la sinusitis, pueden provocar todas ellas halitosis.

Por eso es recomendable que prestes atención a si el mal aliento viene acompañado de otros síntomas. Si este es el caso, entonces debes consultar a un especialista médico. Has de saber, no obstante, que existe un tipo de halitosis que se denomina crónica, y que requiere de tratamientos especializados dependiendo de su origen.

En general, está provocada por deficiencias en la producción de saliva o inflamaciones crónicas del tejido en la garganta, y, aunque se puede minimizar notablemente, no siempre desaparece.

Si el mal aliento procede de la boca

Si el mal aliento procede del estómago

En el caso en que tu mal aliento proceda del estómago, te encuentras dentro de un porcentaje muy pequeño de afectados por la halitosis. Aquí te detallamos algunas, pero es imprescindible que visites a un doctor si crees que este es tu caso, para que pueda asistirte adecuadamente.

Causa 1: Úlceras, reflujo y otras enfermedades

Las úlceras situadas en el esófago o estómago, de compleja curación, pueden ser causantes del mal aliento. La abundancia de gases, con o sin reflujo, y la sensación de malestar, pesadez o ardor pueden acompañar a la halitosis estomacal, por lo que es evidente la recomendación de asistencia médica en estos casos.

Causa 2: Problemas con la dieta e intolerancias

Otras causas del mal aliento estomacal tienen que ver con el consumo de ciertos alimentos de difícil digestión, como la leche, las legumbres mezcladas con fibra, o las mismas intolerancias.

Especialmente si tienes antecedentes genéticos de intolerancias, es recomendable que realices un chequeo para evitar los alimentos que no vayan bien con tu organismo y puedas mejorar así la halitosis estomacal.

Causa 3: Otros motivos

Algunos medicamentos, administrados de forma no controlada provocar problemas en la digestión e, incluso, dañar el estómago, por lo que son causantes en ciertas ocasiones del mal aliento estomacal.

Además, como es evidente, fumar y consumir alcohol en grandes cantidades, hábitos dañinos en todo el organismo, pueden generar la aparición de la halitosis estomacal, o empeorarla.

En cualquiera de estos casos, es evidente que deberías reducir tu exposición y consumo, si lo hubiera, de estas sustancias (a no ser que el médico indique lo contrario). Si te resulta demasiado difícil, también en estos casos puedes preguntar a tu médico.

Como puedes ver, las causas del mal olor de boca son muy variadas. Por lo tanto, es importante diferenciar cuál es la causa de tu mal olor de aliento para ayudar en el proceso de mejora de forma adecuada… ¡De nada serviría utilizar la solución a una causa que no es la tuya!

Ante cualquier tipo de problema de salud y en caso de buscar asesoramiento, debes acudir a un médico antes que nada. Esta información es complementaria y debe ser supervisada por un profesional.

4.8/5 (17 votos).

Deja tu comentario