Remedios caseros para el mal aliento

¿Estás buscando remedios contra el mal aliento? Bien. En esta página tienes algunos de los mejores remedios caseros que he encontrado para intentar reducir el mal olor de boca. Así que… ¡Vamos allá!

Los 8 mejores remedios para el mal aliento

A continuación, vamos a enseñarte algunos enjuagues bucales caseros y naturales que pueden ayudarte a mejorar tu aliento. También hay trucos para el mal aliento que no son estrictamente enjuagues bucales, pero que también te podrán ayudar.

1. Lo primero: cepíllate bien los dientes

Antes de buscar remedios que quiten el mal aliento casi como mano de Santo, hay que tener en cuenta que de poco vale utilizarlos si no tenemos una higiene adecuada, en este caso, de la boca.

El mal aliento o halitosis, cuando viene de la boca y no del estómago, suele venir producido por los restos de comida que se quedan entre los dientes, en la lengua y en las mejillas, aunque puede venir dado también por alguna infección en las encías, los dientes o la garganta.

Lo más común, sin embargo, es lo primero, dado que, inevitablemente, día tras día pequeños restos de comida se quedan en la boca. Por esta razón es tan importante seguir una higiene bucal correcta.

¿Y cómo me cepillo?

Cuando éramos pequeños, los anuncios decían que teníamos que estar lavándonos los dientes durante tres minutos como mínimo, y que teníamos que hacerlo después de cada comida. En realidad, es suficiente con hacerlo dos o tres veces al día, y sobre todo hacerlo después de tomar cítricos o café.

Esto se debe a que son sustancias que son agresivas para el esmalte, por lo que tampoco se recomienda que se ingieran tras haberte cepillado.

Si quieres aprender a cepillarte los dientes correctamente para intentar evitar el mal aliento, ten en cuenta que debes acceder a toda la boca, y no solamente a los dientes, y que debes cepillarlos tanto por delante como por detrás. Además, debes cepillarte la lengua con cuidado y el interior de las mejillas.

Al principio puede resultar un poco incómodo, sobre todo si no acostumbras a cepillarte la lengua. Para evitar tener arcadas, lo mejor es que hagas vibrar tus cuerdas vocales mientras te cepillas la lengua. Así anularás el reflejo automático de tu cuerpo.

2. Lo segundo: seda dental

Como ya has leído, la halitosis suele estar producida por los restos de comida que están empezando a reaccionar con las enzimas de la saliva, este es el primer paso de la digestión. Por ello se generan sustancias químicas, como el sulfuro, que, aunque se presentan en pequeñas cantidades, pueden ser las responsables del mal aliento.

Pero los cepillos de dientes, incluso los eléctricos, no llegan a todas partes. Para evitar que queden restos de comida entre los dientes es recomendable utilizar también dos veces al día seda dental.

El procedimiento es sencillo: coges unos 50cm de seda dental y enrollas los extremos entre los dedos índices de tus dos manos. Después, haces pasar la seda dental entre los huecos de los dientes sin llegar del todo a las encías, y lo deslizas sirviéndote de los índices y los pulgares.

Es natural que las primeras veces se produzca un sangrado de encías. Esto quiere decir que las encías no están del todo sanas, y puede ser perfectamente porque no se estaba cuidando adecuadamente la salud de la boca. Si este es tu caso, simplemente enjuágate y sigue realizando el proceso con delicadeza.

Los 8 mejores remedios para el mal aliento

3. Enjuágate con aceite de té y limón

En un vaso o botella de agua, mezcla dos partes de agua sin gas y una parte de zumo de limón. Después, agrega unas gotas de aceite de té, y deja que repose. Este enjuague se puede utilizar tanto frío como caliente, y es recomendable que prepares la mezcla nueva cada tres días aproximadamente.

Simplemente, utiliza el líquido para enjuagarte antes de haberte cepillado y de utilizar la seda dental. Recuerda hacer especial hincapié en la lengua y las mejillas, que son las zonas que más fácilmente olvidamos.

Asegúrate de que, mientras te enjuagas, recorres con la mezcla todos los rincones de tu boca.

4. Pasta de dientes casera con bicarbonato

Una alternativa a tu pasta de dientes habitual puede ser preparar una pasta de dientes con el bicarbonato como ingrediente base. Es un tipo de pasta de dientes que se utilizaba mucho hace décadas y que ahora resurge porque es ecológico y natural.

Para preparar esta pasta de dientes contra el mal aliento, deberás mezclar bicarbonato con aceite de coco virgen. Recuerda que en los meses fríos el aceite de coco virgen puede estar en estado semi-sólido, pero no te preocupes porque en contacto con la boca se volverá más líquido.

La mezcla deberá utilizar las cantidades que tú consideres hasta que tenga la consistencia deseada. El bicarbonato puede ser un buen aliado de los dientes y el esmalte si no tienes sensibilidad dental, y además tiene propiedades antisépticas.

El aceite de coco es antiinflamatorio, así que podrá ayudar con el sangrado de encías, si lo hubiera, y con la denominada gingivitis, es decir, la inflamación de las encías. Mézclalo todo bien, y deposítalo en un tarro cerca de donde guardes los cepillos de dientes.

De esta manera no olvidarás utilizarla con frecuencia. Puedes utilizarla tantas veces como quieras a lo largo del día, pero si notas que ocurre sangrado, entonces reduce el número de veces que lo usas y considera acudir a un profesional médico.

Las encías de algunas personas sienten demasiado agresivo el bicarbonato sódico, así que en estos casos con varias veces por semana bastará, si completas la pasta de dientes con hábitos de higiene bucal adecuada.

5. Cepíllate con cúrcuma

En los países orientales es muy frecuente ver cómo la gente se cepilla los dientes con cúrcuma, una mezcla de especias que tiene propiedades antiinflamatorias y antisépticas, además de blanqueador.

No se ha demostrado con evidencias científicas, pero aun así, eres libre de utilizar cúrcuma una vez al mes para cepillarte los dientes, directamente sobre ellos y la lengua, podrás contribuir a reducir el mal aliento, al mejorar la limpieza de la boca.

No te asustes si ves la cúrcuma con un color demasiado brillante y anaranjado como para cumplir con su propósito. Por increíble que parezca, su sabor es algo a lo que uno se acostumbra con facilidad.

Recuerda que si notas que la salud de tus dientes empeora o que estos pierden color, debes dejar de aplicar el remedio inmediatamente.

Los 8 mejores remedios para el mal aliento

6. El truco de la manzana

Aunque parezca mentira, la manzana se lleva utilizando desde hace mucho tiempo para limpiar los dientes. La cantidad de clorofila que se encuentra en la manzana, unida a su textura, hace que comer una manzana pueda ser una forma de limpiarse los dientes cuando no tienes otra opción.

Es ideal para cuando tienes una comida de trabajo o has salido inesperadamente a comer fuera, y no has podido llevar contigo tu cepillo, pasta y seda dental de confianza. Si este es tu caso, prueba a comer una manzana.

Eso sí, no te olvides de cepillarte los dientes al llegar a casa. ¡Es un truco, pero no es arte de magia!

7. Vinagre de manzana

Otro enjuague bastante popular entre nuestras abuelas era utilizar un vaso caliente de vinagre de manzana por la mañana al despertarse y antes de dormir. El mal aliento o halitosis puede tener lugar precisamente a primera hora del día, cuando las reservas de saliva disminuyen.

Utilizar enjuagues de vinagre de manzana antes de dormir y al levantarse puede servir para recuperar el pH de la boca con mayor facilidad, y contribuir, dado que es un antiséptico, a la eliminación de ciertas bacterias no deseadas que son causantes del mal aliento.

8. Cambia tu dieta y mejora tu aliento y salud

El último remedio que te ofrezco tiene más que ver con prevenir que con curar. Y es que es evidente que hay ciertos alimentos y sustancias que contribuyen a tener mal aliento.

Por eso, quizá debas darle un repaso a tu dieta y comprobar si estás comiendo demasiado ajo, cebolla, vino, café, o alimentos procesados. Estas sustancias, junto con el tabaco, son directamente responsables del mal aliento, por lo que si las eliminas podrás notar una mejoría en tu halitosis.

Como puedes ver, hay muchos remedios caseros para el mal aliento que pueden serte útiles y que te ayudarán a mejorar el problema. Espero que te ayuden a tener un mejor olor de boca y que, cuando lo logres, vuelvas y me cuentes qué tal te han ido.

Ante cualquier tipo de problema de salud y en caso de buscar asesoramiento, debes acudir a un médico antes que nada. Esta información es complementaria y debe ser supervisada por un profesional.

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