Tipos de halitosis

Tipos de halitosis

En el artículo de hoy vamos a hablar de los diferentes tipos de halitosis que existen. Y es que, aunque puedes pensar que la halitosis siempre es del mismo tipo, lo cierto es que existen diferencias entre las clases de mal aliento. Así que… ¡Vamos allá!

Cómo diferenciar la halitosis

En primer lugar, has de saber que la halitosis o mal aliento se diferencia en distintos tipos en función del origen que tenga, sea este bucal o estomacal, pero no únicamente. También se distingue entre halitosis matutina o crónica, por ejemplo.

Para distinguir si tu halitosis es bucal o estomacal deberías referirte a cuál es el origen físico del mal aliento. En general, la gran mayoría de halitosis provienen de la boca, y son consecuencia de hábitos de higiene bucal insuficiente.

Por otro lado, la halitosis estomacal puede ser indicadora de una enfermedad, incluso grave, como una úlcera estomacal, pero puede también venir ocasionada de forma momentánea por una digestión complicada.

Además, nos encontramos la halitosis matutina, o mal aliento de mañana, que se puede manifestar incluso aunque tengamos hábitos de higiene extraordinarios. Esto se debe fundamentalmente a la ausencia de cantidades suficientes de saliva durante la noche.

Y, por último, podemos incluso considerar la halitosis crónica, un tipo de halitosis que no necesariamente tiene que darse de forma permanente, pero que sí presenta episodios de mal aliento recurrentes a lo largo de la vida del individuo, y que requiere una visita al médico.

Ahora que ya hemos visto los tipos básicos de mal aliento o halitosis, voy a explicarte un poco más algo de cada uno de ellos, para que tengas una idea inicial sobre cuál es el tuyo (si es que lo tienes), aunque solo un médico podrá diagnosticarla de forma certera.

Halitosis bucal

La halitosis bucal puede afectar a cualquier individuo en cualquier momento de su vida, sea niño, anciano, joven, hombre o mujer. Tiene su origen principal en la boca, y está provocada sobre todo por restos de alimentos que han empezado el proceso de descomposición, pero aún están en la boca.

Estos restos de comida se eliminan fácilmente con una rutina de higiene bucal en condiciones, pero has de saber que pueden quedarse entre los dientes y en lugares a los que el cepillo no puede acceder. Por eso los expertos recomiendan seda dental y colutorio. En el caso de la formación de sarro deberás acudir a la consulta de un/a odontólogo/a.

Los restos de comida, además, pueden ocasionar una alteración física de la lengua, de tal forma que ésta se puede acabar viendo de color blanco. Esto es así porque los restos de comida se adhieren a la lengua generando la lengua blanca.

No obstante, no siempre que tengas lengua blanca va a deberse a esta razón: hay otras causas para la halitosis o mal aliento y, de paso, para la lengua blancuzca o amarillenta.

Causas del mal aliento de la boca

Otras causas del mal aliento de la boca que no tienen que ver con los restos de comida necesariamente son las infecciones de piezas dentales, o de otras zonas del cuerpo cercanas a la boca, como las fosas nasales o las amígdalas.

En estos casos, en los que existe una enfermedad, el mal aliento suele estar acompañado de otros síntomas, como son inflamación, supuración, malestar general o incluso fiebre. Es por esto que el mal aliento aquí se trata como síntoma de una enfermedad, y no como condición transitoria.

Para prevenir las infecciones de muelas, caries, o daños en las piezas dentales y en otras zonas de la boca, es recomendable seguir una dieta equilibrada y además cumplir con los hábitos necesarios de limpieza diaria.

Tipos de halitosis bucal

A la hora de valorar el mal aliento con origen en la boca, es interesante que clasifiquemos también qué tipo de mal aliento es el existente. En principio, se debe distinguir sobre todo dos tipos de halitosis bucal: el que incorpora un olor putrefacto, o el que es más bien tirando a dulce.

En el caso de que la halitosis bucal venga acompañada de un olor pestilente e insoportable, es muy probable que venga causado, como decimos más arriba, por una infección, sea esta de garganta, o de cualquier zona próxima.

En cambio, si el mal aliento presenta una tonalidad dulzona, entonces puede ser indicativo de que esa persona padece diabetes, especialmente si es un olor repetitivo.

De todas formas, esta condición deberá siempre ser diagnosticada por un médico.

Halitosis bucal

Halitosis estomacal

La halitosis estomacal es un tipo de halitosis o mal aliento que se produce en un número de ocasiones sumamente reducido, ya que la mayoría de veces que se padece halitosis, esta proviene de la boca.

Sin embargo, el resto del aparato digestivo, incluyendo el esófago y hasta el estómago, pueden generar también mal aliento. Por ejemplo, cuando existe mal aliento después de haber bebido alcohol, este no procede de la boca, sino del estómago, sin que haya necesidad de vomitar.

Por qué se produce el mal aliento estomacal

El mal aliento estomacal, por tanto, se puede producir por ingestas de sustancias perjudiciales para el organismo, incluyendo además alimentos frente a los cuales la persona que padece la halitosis puede ser intolerante.

Cuando uno no es capaz de procesar adecuadamente los alimentos en la digestión, es probable que con los ardores y los gases vengan también episodios de mal aliento. En estos casos es recomendable acudir a un especialista, sobre todo si hay antecedentes en la familia.

Por otro lado, el mal aliento estomacal puede venir producido por problemas más serios del estómago, como son las úlceras o, incluso, los tumores. Es por esta razón por la que, si el mal aliento estomacal sigue estando presente después de varios intentos de mitigarlo y, sobre todo, si a él le siguen más síntomas, se debe acudir al médico.

Prevención de la halitosis estomacal

Para intentar prevenir la halitosis estomacal lo ideal es prestar atención extrema a la dieta, evitando además las sustancias perjudiciales como el alcohol o el tabaco. Seguir además la genealogía de cada uno en lo que a intolerancias alimenticias se refiere puede ser también recomendable.

Pero, sobre todo, la prevención de la halitosis estomacal debe conllevar también una buena rutina de higiene que minimice las opciones de desarrollar infecciones en el tracto digestivo. Además, se debe cuidar la calidad de los alimentos que se ingieren, evitando sustancias poco saludables.

Por eso, para evitar el mal aliento estomacal y para tener una mejor salud en general, se recomienda consumir cantidades suficientes de fruta, verdura y legumbres.

Halitosis crónica

Otro tipo de halitosis que conviene tener en cuenta es la halitosis crónica. Este tipo de mal aliento es en realidad un trastorno que padece un pequeño porcentaje de la población, y que puede tener múltiples causas.

La halitosis crónica suele venir dada por deficiencias en el funcionamiento de las glándulas salivales, y puede afectar a cualquiera. No requiere estar siempre presente en el día a día de la persona, pero sí que incluye distintos episodios con mayor o menor intensidad.

Si sospechas que puedes padecer halitosis crónica, la mejor respuesta que nadie te puede dar es que acudas a la consulta de un especialista, sea este médico, dentista u odontólogo. La halitosis crónica se puede diagnosticar y existen tratamientos para mitigarla.

Por estas razones es recomendable acudir a un doctor, incluso aunque esto suponga enfrentarse a una realidad que más de uno no querría reconocer. Piensa que siempre puede ser peor.

Halitosis matutina

La halitosis matutina o mal aliento de la mañana es un tipo de halitosis del que nadie está a salvo. Y es que este tipo de mal aliento puede venir provocado por una condición que todos sufrimos: la bajada en la calidad y cantidad de la saliva que tiene lugar durante la noche.

Lo único que se puede hacer para evitar y solventar la halitosis matutina, que por lo demás es momentánea, es el uso de colutorios antes de irse a dormir y al levantarse, y asegurarse de que se ingiere suficiente cantidad de agua a lo largo del día.

No nos olvidemos de que la saliva está formada por agua casi en su totalidad, lo cual exige, evidentemente, que el organismo tenga reservas adecuadas de esta sustancia dentro de sí, si es que uno espera su correcto funcionamiento.

Como puedes ver, existen diferentes tipos de halitosis. Conocerlos es fundamental para poder encontrar la mejor solución en cada caso. Esperamos que esta información te haya resultado útil y puedas poner fin al problema del mal aliento.

Ante cualquier tipo de problema de salud y en caso de buscar asesoramiento, debes acudir a un médico antes que nada. Esta información es complementaria y debe ser supervisada por un profesional.

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